sábado, 20 de mayo de 2017

Romería a la Virgen de Dulcis 2017


Este pasado sábado 13 de mayo, se celebro la romería al Santuario de la Virgen de Dulcis, al que acuden con devoción los vecinos de Buera, Huerta de Vero, Alquézar, Radiquero, San Pelegrín, Colungo y Asque. En esta edición participaron los vecinos de Almazorre y Santa María de la Nuez que portaban su bandera.

La novedad de este año fue la colocación de una campana, donada por José Gómez de Colungo con el nombre de Julia en referencia a su nieta. Se alza sobre una estructura de hierro frente a la ermita y fue emotivo escuchar el sonido del bandeo de la campana.



Al igual que todos los años, los vecinos de Colungo fuimos hasta la ermita con la bandera recorriendo el camino que une las dos poblaciones atravesando el cauce del rio Ramillar.
 
 


Poco antes de la una comenzó la ceremonia con la procesión de las cruces, estandartes y banderas de cada pueblo, recorriendo un trayecto desde los alrededores de la ermita, el fuerte viento impidió poder llevar las banderas debido a su altura y solo algunas se sacaron en la procesión.
Como todos los años la ermita se quedo pequeña para acoger a todos los fieles, el párroco D. José María Cabrero oficio la ceremonia, asistido por los sacerdotes Jaime Muzas , Rafael Batalla y la música del grupo jotero Aires Monegrinos.

Entre las autoridades presentes además de los alcaldes, estaba la diputada provincial Maribel de Pablo y el vicepresidente de la Comarca del Somontano, Santos Larroya.




Finalizada la eucaristía, sobre las dos tuvo lugar la comida por los campos que rodean la ermita bajo las carrascas, se calcula que se congregaran alrededor de mil personas, cada grupo que se junta ya tiene su sitio fijo de todos los años y se vive muy buen ambiente.
Los de Colungo éramos de los más numerosos con ochenta comensales que disfrutamos de una buena comida, se trata de uno de los actos que cuenta con más participación favorecido por la gran tradición que se tiene a esta romería.

Para la sobremesa el cantador Paco Lasierra, maestro en el arte de la ronda, fue por cada una de las mesas rondando a los presentes poniendo el broche final al día.
Sin duda que se trata de un día muy bonito, de hermandad entre los pueblos que honran a la Virgen de Dulcis, este año con el sonido de la campana.

miércoles, 3 de mayo de 2017

Recreación histórica: Ir a lavar al lavadero

El pasado 30 de abril tuvo lugar en Colungo la recreación histórica de ir a lavar al lavadero.


Las mujeres se reunían a lavar la ropa en el lavadero ya que en las casas no había agua corriente.

Los lavaderos son un espacio de mujeres, heredado de madres a hijas a lo largo del tiempo.

El antiguo lavadero público, además de ser un sitio de duro trabajo, era punto de encuentro y de tertulia para las mujeres del lugar.

Las mujeres, allí reunidas, cantaban, contaban historias y se ponían al día de los sucesos de la vida cotidiana.

Salían pronto por la mañana, en verano cuando se levantaba el día, y en más de una ocasión pasaban allí toda la mañana. En invierno, por el frío, se iban mas tarde. Las mujeres a veces llevaban unos tronquets para hacer fuego y calentar algo de agua para no sentir tanto el frio.

Llegaban andando desde sus casas acarreando sus baldes de zinc cargado de ropa sucia. El jabón, la lejía, el azulete y la paleta se llevaban en un cubo o en una cesta de mimbre.

Llevaban el balde sobre la cabeza o apoyado en la cadera.

Siempre solian quedar dos o tres mujeres el dia antes para salir juntas a lavar y entretener la conversación.

En veranos de mucha sequía, cuando en el lavadero casi no bajaba agua, se iban las mujeres al rio Vero, bajo el puente medieval de l’Albarda, o en los barrancos de Ramillar o Garganta Picotas.

El jabón utilizado era hecho en casa con sosa y grasa, normalmente de cerdo, la que sobraba de la matanza, y aceite de oliva reaprovechado. El jabón elaborado así, artesanalmente, se guardaba en casa en una caja de madera cortado en piezas cuadradas o rectangulares.

El lavadero de Colungo se encuentra en la partida de Los Pilones, cerca del barranco del mismo nombre.
Originalmente, el lavadero era una balsa a ras del suelo, y en el año 1927 se arregló construyendo el lavadero que tenemos en la actualidad . Como muchos de ellos, solían construirse a las afueras de los pueblos y cerca de arboledas de coscolleras o praderas que servían para tender la ropa para que se secase, y por supuesto, cerca de una fuente de la que mane agua todo el año! . No todas las casas dejaban secar la ropa. Las que se la traían a casa mojada, la ponían a secar en las falsas de las casas, así también se evitaban doble viaje! Cuando algunas casas tenían mucha ropa para lavar, cargaban un burro o una mula con las cestas de mimbre forradas para no ensuciar la ropa una vez lavada. Otras veces el burro servia para ir a buscar agua a la fuente.

Solían ir por lo menos una vez a la semana, siempre mujeres y cuando no tenían colegio, a veces las crietas las acompañaban.
Mozos? Bien pocos, quizás alguno que festejaba alguna moza.. pero no se acercaban al lavadero! Se quedaban enfrente mejor y cuando la moza salia la ayudaban.
El lavadero se divide en dos estanques: en el situado en la parte mas baja y mas grande, las mujeres enjabonaban y en el otro, que recibe directamente el agua de la fuente, aclaraban.
El lavadero tiene a su alrederor un espacio con inclinación, para facilitar el frote de la ropa. Las mujeres lavaban de pie
 

Ruta del Terror 2019 en Colungo

El próximo 2 de noviembre tendrá lugar en Colungo la segunda edición de la RUTA DEL TERROR.   El espectáculo inicial será a las 20:00h en...